Logré verlo. Ese era un paso importante y prometí volver, pero no sola ni con las manos vacías. Sin embargo, era obvio, que no podía hacer mucho, cuando estaba constantemente controlado por los guardias.
Cuando salgo afuera, Natalie se encuentra esperándome a una cuadra, completamente desesperada. Sin poder evitarlo, me lanzo a sus brazos y comienzo a llorar desesperadamente, como su no hubiera un mañana; sin embargo, dejé de hacerlo, cuando Arturo aparece detrás de mi asistente, con un rostro