La casa estaba en silencio, envuelta en aquella penumbra cálida del final de la tarde. El sol entraba por las ventanas en franjas doradas, esparciendo brillo sobre los muebles, sobre el suelo… y sobre ella. Helen estaba sentada en el sillón de la terraza, con una taza de té en las manos y la mirada perdida en el cielo anaranjado. Llevaba un vestido ligero, azul claro, que parecía hecho para ella: delicado, suave, revelando más de lo que ocultaba. Su cabello estaba suelto, cayendo sobre los homb