Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana llegó perezosa a la casa de los Carter. El sol apenas había escalado los tejados de Boston y ya se asomaba por las cortinas de la cocina, lanzando franjas doradas sobre la encimera, como si quisiera iluminar un escenario a punto de ser ocupado por otro episodio de la sitcom familiar que era aquella casa. El olor a café recién hecho, mezclado con pan tostado y una leve sospecha de drama matutino, flotaba







