La noche había caído sobre la ciudad como un manto de terciopelo oscuro, grueso y pesado, como si el cielo mismo quisiera ocultar lo que estaba a punto de suceder. Las estrellas apenas brillaban, cubiertas por una capa de nubes bajas que se movían lentas, indiferentes a los dramas humanos que se tejían en las calles vacías. El viento soplaba con una intensidad inusual, moviendo las ramas de los árboles como si quisiera arrancarlas de raíz, como si la naturaleza misma estuviera alerta ante la hu