Ordeno que me traigan a su hermano, pero mi hermano me dice que no puedo tocarlo ya que el niño no es un brujo, es un humano y que está prohibido tocar a los humanos.
—Hermanita, ¿crees que a mi me imoorta eso?
—Pero a mi si, y mientras yo respire, no vas a tocar al niño.
Me burlo en su cara —¿Enserio olaneas enfrentarme por ese mocoso?
—Tu odias a todos, en especial a los humanos, pero yo no, y si tengo que enfrentarte lo voy a hacer, no solo tu eres fuerte hermano y lo sabes,
Un gruñido