Dominic había decidido regresar a la ciudad para ponerse al día con su trabajo pendiente. Violet anhelaba poder quedarse otros días más para brindar compañía a la tía Regina, no obstante, el deber la reclamaba. Ahora que contaba con un empleo, no podía darse el lujo de faltar en su primer día.
—Espero que vengas pronto y me encuentren con vida, mira que no sabemos cuándo será la última vez que veamos a alguien —emitió Regina, provocando que la joven la observara espantada por sus palabras.
—¡