Después de un largo vuelo, al fin estaba en su destino. Juliette se encontraba en la puerta de su departamento, exhausta pero también llena de curiosidad por ver en su nuevo entorno.
Después de dar algunos pasos hacia adentro, colocó su equipaje en el suelo y echó un vistazo a su alrededor. El apartamento era pequeño pero acogedor, con una hermosa vista de la ciudad a través de las ventanas. Se acercó a la ventana y posó sus manos sobre su vientre, sintiendo el leve movimiento de su bebé.
—Sol