Meses después...
Juliette organizó las cosas que necesitaría cuando diera a luz, ella tenía que estar preparada, más cuando se encontraba sola y no tenía la compañía, ni ayuda de nadie más. Con una ligera sonrisa en los labios miró a su alrededor reparando en los detalles de la hermosa habitación para su pequeña, los muebles juguetes y los colores eran tan adorables.
—Marina —susurró deslizando los dedos sobre el bordado de la cobija blanca —. Mamá te quiere conocer. <