Aquella mañana la muchacha no podía sacarse de su cabeza las palabras del árabe, era como si una y otra vez repercutía en lo más profundo de su mente y a pesar de la necesidad por borrarlo, no pudo hacerlo. Sabía que tarde o temprano le preguntaría al respecto.
«No sé si mi padre tuvo que ver con la muerte de tus padres, pero prometo que voy a vengarme por ti, no quedará impugne lo que hizo». Recordó con pesar. Todo era tan extraño.
Melanie estaba en la habitación con ella encargándose de dob