Después de una larga jornada, el árabe llegó a casa, quería descansar pero una vez puso un pie en la habitación, se sintió tan solo... nunca antes había experimentado un vacío como aquel; se preguntaba qué había cambiado en él para sentirse distinto, como si algo le faltara, de pronto la imagen de Juliette llegó a su cabeza
Justo cuando se sentó en la cama, recibió una llamada repentina de parte de su madre. Mirella hace mucho que no lo veía, él tampoco había ido esos días a visitarla.
—Madre