111.
Ya debía acostumbrarme al insomnio. Era algo que me acompañaba en mi día a día... mejor dicho, en mi noche. Pero todo lo que había pasado me arrancó el sueño, a pesar del cansancio, a pesar de que Evangeline dormía a mi lado. Puse mi mirada hacia ella y la vi.
Era tarde en la madrugada. Era consciente de que a ella también le había costado muchísimo dormir, pero al final lo había hecho, y eso me alegraba. Necesitaba descansar. Llevaba mucho tiempo despierta en vela, pensando en cómo solucionar