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Que ya había estado en el departamento de Nicolás, pero estar nuevamente ahí, ahora con mis trillizos, era extraño. Yo estaba segura de que los tres niños se hubiesen sentido más tranquilos si nos hubiéramos quedado en el hogar donde se quedaron los demás niños. Ellos eran su familia, pero también debía entender que Nicolás necesitaba tiempo para estar con ellos. Así que por eso accedí.
En el camino al departamento, Nicolás hizo muchísimas llamadas y se la pasó escribiendo en su teléfono. Por e