Capítulo 58. El Latido de la Duda.
**Valentina**
El aire estaba cargado de humedad y silencio. Esa clase de silencio que no tranquiliza, sino que anticipa. Estaba sentada sobre una colchoneta fina, atada aún, los ojos cubiertos por una venda áspera que raspaba mi piel con cada movimiento. Perdí la cuenta de las horas. Del día. De los días.
Pero algo cambió.
El sonido fue lo primero. Una distorsión electrónica y luego la música tenue de fondo. Después, la venda se deslizó de mis ojos. No me la quitaron. Solo la aflojaron lo sufic