Capítulo 41. El Baile de las Apariencias: Valentina.
La cena se sirvió en los exuberantes jardines de la hacienda, bajo un dosel de estrellas que la luna llena iluminaba tímidamente. Las mesas redondas, adornadas con arreglos florales y velas parpadeantes, creaban un ambiente mágico que contrastaba con la tensión palpable que sentía. El aire fresco de la noche traía consigo la suave melodía de un grupo de jazz que comenzaba a tocar, un acompañamiento perfecto para la velada.
El anfitrión, John García, hizo su aparición con una elegancia descompli