Capítulo 40. La Amenaza de un Rival: Alejandro.
El comentario descarado de Juan José en la terraza, esa indirecta tan directa sobre su interés por Valentina, me había encendido la sangre. Sentí un fuego recorrer mis venas, una furia contenida que me hizo apretar los puños sin darme cuenta. Verlo sonreírle así, hablarle con esa familiaridad, y luego soltar esa confesión velada frente a todos… era intolerable.
- Juan José —dije, mi voz más grave de lo que pretendía, interrumpiendo su charla—. ¿Podemos hablar un momento, en privado?
Lo vi arque