MARTINA
Se me corta el aliento por culpa del llanto. Sin que llegara a decir nada y con tan solo la forma en la que me miraba ya sabía que la había cagado, porque era mi culpa por haber ido a darle esos papeles cuando su plan era otro. Y lo peor de todo se lo oculté a mi novio. Al padre de mi hijo.
—Lo siento— apenas podía hablar.
—¿Por qué lloras? ¿Quién te hizo esto? — pasa su dedo sobre el corte de mi labio y con la misma mano, llega hasta mi cuello.
Su móvil empezó a sonar y al contestar, s