Por cinco días Darius hundió el dolor y la rabia que lo estaba atormentando en alcohol, pero incluso hasta quedar adormecido con la bebida, le era imposible poder arrancar de su pecho todo lo que sentía.
Sentía un inmenso rencor hacia Jolie por haberle ocultado a su hija, la odiaba con todo su ser por ser tan egoísta y solo pensar en ella. El resentimiento crecía con el paso de las horas y lo hacía vivir en constante amargura y de muy mal humor.
Pero no podía negar que se sentía feliz, emociona