La otra candidata era Sophia Lane. Sus diseños eran innovadores, muy difíciles de comparar con los de Susan.
El tiempo terminó y ambas entregaron sus trabajos. Cada propuesta tenía sus propios puntos fuertes.
Los jueces se reunieron para deliberar y, finalmente, anunciaron el resultado:
—Lamentamos informarle que no ha sido seleccionada. Hemos decidido contratar a Sophia.
Susan se sintió decepcionada, pero mantuvo la compostura. Sonrió, se puso de pie y respondió:
—Gracias por permitirme llegar