Capítulo 29
Max
Decir que soy el hombre más feliz sobre la faz de la tierra, es decir poco. Al fin le había dicho a Ginebra todo lo que siento por ella y gracias Dios ella no me rechazo como lo hice yo aquella vez. Ella podría haberlo hecho solo por venganza y en vez de eso prefirió el amor antes que la guerra.
En el momento en el que nos besamos con tanta ternura fue como si viajara a otra dimensión entre sus brazos y cuando se sentó en mis piernas, casi todos mi autocontrol se fue a la basura