Epílogo
Max
La vida es una caja de sorpresas que nunca deja de guardar lo mejor. Hace años, juré que jamás me enamoraría… Y sin embargo, aquí estoy: casado con la mujer más hermosa del universo y siendo más feliz de lo que jamás me imaginé.
Además, ver con mis propios ojos lo que he logrado a su ladito, lo que hemos construido juntos con nuestro amor me llena de orgullo y no cambiaría nada de nuestro camino, ni los tropiezos, ni las victorias. Las risas, la alegría, el amor puro que me regalan