Capítulo 31
Ginebra
Dos semanas después
Han pasado dos semanas desde aquella noche intensa en el yate con Max. Catorce días cargados de emociones, de momentos íntimos y muchas risas compartidas. Pero, para no hacerles un cuento largo, comenzaré por el punto más interesante: la sonrisa maliciosa de Romina.
Esa noche, justo después de que Max y yo nos besáramos, Romina se acercó con paso firme, como si todo le perteneciera. Y en parte, así fue. Con total naturalidad, nos confesó que ella había or