ERIK
Mi alarma sonó, frunci el ceño, extrañado, porque siempre me despierto antes de que suene, debia apresurarme, en una hora Tessa pasaría por mis hijos.
La esperaba ansioso en la entrada de mi casa, vestido con pantalón negro y camisa azul claro, con los niños en fila.
Llegó puntual por supuesto.
Realmente no tenía que hacerlo, solo habia sido una tarea impuesta para fastidiarla y ver cuánto podía aguantar.
De hecho, parecía disfrutarlo, porque se detuvo frente a nosotros con una g