ERIK
Silvia había ido a la oficina, quería disculparse conmigo por lo sucedido, la dejé hablar, pero ya no me parecía la persona sincera que siempre creí que era.
Me recargué al frente de mi mesa, con los brazos cruzados sobre mi pecho.
- Yo no puedo darte más que mi amistad, Silvia, lo siento, siempre fuiste como una hermana para mí, asi ha sido siempre desde que te conocí y eso no va a cambiar.
- ¿Es por tu asistente?
- No es por ella y tampoco fue por Emily y lo sabes, y también q