TESSA
Este auto era un sueño, parecía que volaba, era tan fácil de conducir, tenia un aroma a nuevo, y estaba sospechando seriamente que no era de la compañía.
Volvi a su casa con los niños, y para mi sorpresa, él ya estaba ahí.
Me crucé de brazos, esperando que dijera algo.
- Ya no me necesita aquí, ¿verdad?
-No, pedí comida, pero puede quedarse si quiere.
- Lo dejaré con los niños, ¿mañana a la misma hora?
- Creo que disfruta mucho el llevar y traer a mis hijos, asi que quiero que sepa