Enzo mejoró durante tres días.
La temperatura bajó. El color de la piel volvió a ser el suyo. Las constantes se estabilizaron con la precisión meticulosa que tienen los cuerpos viejos cuando deciden que todavía no es el momento y se aferran a lo que queda.
El médico nos dijo que podría salir en cinco días si el resto de los análisis eran buenos.
Valentino y yo nos quedamos en Siena esos tres días.
Los niños llegaron el segundo día con Diana. Luca había insistido en ver al abuelo Enzo. Mía había