Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu cariño calmó algo mis temblores, pero volvieron en cuanto sus brazos se aflojaron a mi alrededor.
—No, no me sueltes Jax... por favor... no me sueltes.
—No lo voy a hacer —consiguió juntar su frente con la mía, y limpió mis mejillas quitando mechones rubios de mi cara —. No te voy a soltar en mi jodida vida...







