POV JESSE
La luz del sol de Miami entraba por los ventanales de mi ático con una claridad que me resultaba insultante. Había dormido apenas tres horas. En la habitación de invitados, Sophie descansaba —o eso esperaba yo— tras el caótico rescate de la noche anterior. Pasé la cafetera con movimientos mecánicos, mientras mi mente intentaba desesperadamente recomponer la imagen de Christina Andrews que había guardado en un altar durante años.
Para mí, mi tía era la perfección personificada. La muje