Matthew POV
El aroma del perfume de Chanel de la modelo —ni siquiera recordaba si se llamaba Elena o Eliana— aún flotaba en el interior de mi coche, una mezcla dulzona y barata de ambición y desesperación que empezaba a irritarme. Salir de la suite del hotel tras una hora de "distracción" no me generaba ni una pizca de remordimiento. Para algunos hombres, la infidelidad es un peso; para mí, es simplemente un mantenimiento necesario. Las mujeres, al igual que mis propiedades en Brickell o mis ac