SOPHIE POV
El aroma del óleo y la trementina siempre había sido mi refugio, mi burbuja de paz en medio del caos que era llevar el apellido Andrews. Esa tarde, mientras guardaba mis pinceles en el taller, me sentía extrañamente ligera. Alexander pasaría a buscarme en diez minutos. Solo pensar en su nombre me provocaba una calidez que antes me asustaba, pero que ahora abrazaba con libertad. Éramos libres. Matthew se había ido, la verdad sobre nuestra sangre nos había liberado y, por primera vez,