—¡Comandante Mendoza, la señorita Guzmán solo recibió una dosis leve de anestesia, no hay ningún problema grave.
Después de una serie de exámenes, el director del hospital finalmente dio un veredicto que alivió a todos.
—¿Y el bebé en su vientre?
Camila seguía sintiéndose ansiosa. Si no fuera por la rápida reacción de Aurora, apuñalando al hombre que se hacía pasar por médico, ni siquiera quería pensar en lo que podría haber pasado.
—El bebé está creciendo bien, no hay problemas.
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