—Sí, siempre supe dónde estaba Aurora. Hace cinco años la saqué del mar. Ezequiel, la Aurora que conocías ya está muerta, fue ustedes dos, tú y Jazmín, quienes la llevaron a su muerte. La que está aquí ahora es otra persona.
Ulises bajó la cabeza y sonrió, pero en sus ojos había una frialdad y oscuridad inusuales. —¡Una mujer que no mereces tener!
Si no fuera por él, vigilando los movimientos de Jazmín y tomando las precauciones necesarias, Aurora habría muerto en el frío mar hace mucho tiempo.