Mundo ficciónIniciar sesiónMetí el auto en el garaje y sentí voces que provenían de adentro de la casa y no me resultaban familiares. El presentimiento se agrandó y sentí un nudo en el pecho. Todos mis viejos instintos de policía se despertaron, me quité los zapatos para no hacer ruido, tomé los guantes de la guantera y me los puse, luego el arma, la cargué, le puse el silenciador, le quité el seguro y martillé. Estaba lista para cualquier cos







