Mundo ficciónIniciar sesiónCuando desperté el dolor estaba matándome y sentía unas enormes ganas de hacer pis, ya no podía aguantar. Miré a mi alrededor y ella estaba sentada frente a mí en una silla.
—Déjame ir al baño por favor.
—Dios ¿Acaso no dejas nunca de fastidiar? —se levantó y cortó el precinto de mis pies. Miré hacia abajo y vi sangre entre mis piernas. “¡Mi bebé!&







