—¿Cuándo aprendiste a ser barista? —preguntó Liam, con la mirada fija en el dibujo de espuma en forma de corazón que flotaba sobre el café que Anna había preparado.
—En la universidad. Siempre me ha gustado el café —respondió ella con ligereza.
—¿Y qué más te gusta?
La pregunta hizo que Anna dejara el tenedor sobre la mesa.
—¿Desde cuándo te interesa tanto mi vida? —lo provocó, apoyando la barbilla en la mano—. ¿No te da miedo acabar enamorándote de mí?
—¿Estás coqueteando conmigo, Anna?
La mir