Hubo una pausa breve, y ella, aprovechando la oscuridad para ocultar el nudo que volvía a formarse en su garganta, decidió cambiar el rumbo hacia una de las preguntas que más la carcomían:
—A todo esto... en cuanto a tu movilidad, ¿el médico ha hablado contigo últimamente? ¿Te ha dicho algo concreto sobre tu recuperación? ¿Volverás a caminar pronto?
Sebastian soltó un suspiro pesado, y su rostro se ensombreció bajo la sombra de la lámpara.
—Para ser sincero, no tengo ni remota idea de qué va a