—No deseo que Luca tenga que vivir otro cambio drástico en su vida —continuó el magnate, sin apartar los ojos de la carretera—. Nuestro hijo necesita estabilidad y un hogar seguro. Y en cuanto a lo de tus cuentas bancarias bloqueadas... no es que sea indiferente al asunto, pero tampoco es algo que deba preocuparte en lo más mínimo. Conmigo no te va a faltar absolutamente nada. Mientras tanto, ese asunto legal con el dinero se resolverá en algún momento, yo me encargaré de ello.
Cassandra sintió