Durante la jornada en medio de aquel bullicio y del sonido constante del teclado, el hombre intentaba realmente concentrarse en su labor, sin embargo fue interrumpido en medio de su trabajo por su abogado, James Toney; estaba allí con un portafolio y lo saludó, luego terminó dándole los papeles expresándole que ya todo estaba listo para la firma.
—Señor Westminster —empezó el abogado—. Vengo a notificarle que los trámites de separación han concluido. Los papeles del divorcio están listos para s