Cassandra ya había recogido sus cosas. Salió del café con los hombros caídos y condujo de regreso a la propiedad donde se estaba quedando. Entró en silencio, sintiéndose profundamente resignada y asumiendo las palabras del hombre como una derrota absoluta. Había ido a esa reunión dispuesta a luchar, tal vez a ganar una pequeña oportunidad, pero en realidad había perdido frente a un hombre que parecía decidido a seguir adelante con su vida sin ella.
Aunque en el fondo sentía que no todo estaba d