—Entiendo que te parezca una locura —dijo Jordan, pasándose las manos por el rostro con frustración—, porque realmente lo es. Pero no hay otra salida, Samantha. Parece que esto es lo único que ella puede hacer ahora mismo. No quiero mentirle a Sebastian, claro que no, pero tampoco puedo arriesgarme a decirle la verdad sabiendo perfectamente cómo es él. Le importa Cassandra, le importa su hijo... Si le digo que ella está en peligro, cometerá una estupidez y lo matarán. Será un golpe difícil de e