—¿De qué estás hablando? ¿Incendiar este lugar? ¿Cómo pudiste averiguar algo como eso? ¿Cómo estás tan seguro, Jordan? —El hombre se quedó pausado, asimilando la brutalidad de la amenaza—. ¿Es de verdad que ellos quieren hacer eso? ¿Incendiar el lugar conmigo adentro?
—Así es, Sebastian. No estoy bromeando en absoluto, esto es real. Debemos irnos a otra ciudad, estar seguros en otro lado. Aquí ya no es seguro para ti.
Aquellas palabras fueron como una puñalada directa al pecho de Sebastian. Pen