Al día siguiente, por la tarde, fueron a esquiar.
Los chicos tenían instructores, pero Charly y Sebastián dominaban el sky, si bien no eran profesionales, dominaban ciertas caídas desde lugares más altos que los principiantes.
-Bajen ustedes, nosotros seguimos dos subidas más y luego volvemos.
Todos los chicos se quedaron expectantes.
Ya los tenían de ídolos y ahora estaban preparados para verlos deslizarse, más que para disfrutar su tarde entre ellos.
Cuando iban bajando, las chicas le dedicaba