Vivieron una luna de miel de ensueños, disfrutando cada segundo que pasaban juntos, simplemente se amaban.
Charly ya no tenía dudas que siempre le iba a ser fiel, perderla no era una opción.
Quería tenerla toda su vida.
La miraba y veía a la mujer que ya era suya.
Ya no era la estudiante que él veía desde lejos.
Su realidad era increíble.
Barbie era su luz y su cielo.
Ella sentía que lo amaba con su vida, y lo elegiría una y mil veces.
A él le encantaba protegerla, cuidarla, mimarla.
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