La fiesta de disfraces se hacía en la discoteca que tenía el hotel.
Cuando aparecieron los dos primos, nadie sabía que eran ellos, se podía llegar a adivinar, si estaban juntos, pero ambos tenían máscaras.
El traje de Batman dejaba adivinar perfectamente el cuerpo del hombre que había debajo y su boca se dejaba asomar luciendo muy sexi.
Cuando ambos vieron a las chicas, vistiendo de gatubelas, el primer comentario lo hizo Sebastián.
-¿Y vos pensás que a estas pendejas les importa que las respet