Juan Pablo llegó antes del almuerzo a la casa nueva y se dirigió directamente a la habitación de Elizabeth y al abrir la puerta la encontró junto al terapeuta.
Ella estaba recostada mientras él hacía masajes en su pierna. Juan Pablo al ver la escena se llenó de celos y sintió que su sangre hervía.
- Buen día ¿Quién es usted? preguntó Juan Pablo evidentemente molesto.
Elizabeth sorprendida al verlo llegar contestó: - Él es el terapeuta, su nombre es Rodrigo.
- Le pregunté a él. Espetó entre dien