Ricardo dijo con pánico:
—¿Cómo puede ser esto? ¿No habían acordado todo bien?
Silbé alegremente y me puse a tararear una canción mientras me preparaba para salir.
Ricardo se rio con frialdad.
—¿De verdad crees que no puedo sin ti? Esa manada de lobos salvajes había prometido hacer alianza con nosotros, son unos traidores, solo hay que decirle a Alicia y a los demás que los pongan en su lugar.
Pero Liliana se veía algo nerviosa, obviamente no tenía la confianza para liderar subordinados al comba