La desesperación de Allison alcanzó su punto máximo cuando vio que Miguel estaba decidido a investigar lo ocurrido en el convento. Cada minuto que pasaba era un riesgo, cada palabra que él pronunciaba era una amenaza para su secreto. No podía dejar que descubriera la verdad.
Respiró hondo, sintiendo que la angustia le cerraba la garganta. Su mirada recorrió la habitación hasta posarse en un candelabro de hierro que sostenía una vela encendida. Sus manos temblaron mientras lo tomaba, pero su det