La mansión de los Sinisterra tenía un ambiente enrarecido. Entre sonrisas falsas y palabras cargadas de hipocresía, la diferencia entre Alanna y Allison se volvía cada vez más evidente.
Leonardo lo había notado desde el primer día.
Aparentemente, la familia mostraba una cortesía igualitaria entre ambas, pero había algo podrido en la forma en que trataban a Alanna.
Estaba en los pequeños gestos, en los comentarios apenas perceptibles, en la manera en que cada vez que Allison se victimizaba, la b