Capítulo 11. Enfrentando el pasado.
Melisa parpadeo sin responder, luego lentamente, acercó su mano a la de él, entrelazando los dedos sin más palabras.
-- ¿Sabías que él estaría aquí? – le preguntó el presidente sin mirar en su dirección.
Ella negó.
-- Y no está solo –
-- Me lo imaginé –
-- No quiero huir, pero tampoco quiero fingir que no me afecta. Así que... quiero lucir feliz, fuerte. Que se ahoguen con su culpa. Si es que tienen alguna –
Sebastián apretó un poco más su mano, sin dejar de mirarla.
-- Entonces anzuelo, vamos a