118.

Ángel había destruido el líquido con el inhibidor. Pude ver la cara de placer que aquello le produjo al ver que yo no me sacrificaría de esas formas tan absurdas. Yo vi el líquido rojo en sus dedos y en el suelo.

— No sé si esto sea una buena idea — dije al final, mientras avanzábamos al interior del palacio.

— No lo es — dijo el alfa Bastian, apareciendo en ese momento — . No voy a permitir que te sacrifiques de esa forma. Creo que todos aquí estamos conscientes de que aquella mu
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