Victoria firmó el acuerdo al día siguiente.
En la oficina privada de Camila Duarte, con Daniel a un lado, Laura revisando el calendario y una representante de la firma explicando los últimos puntos.
El documento no era solo una autorización para usar su imagen.
Era una puerta profesional.
La campaña presentaría a Victoria Altamirano como parte del concepto creativo de una línea privada de diseño funcional para espacios de lujo. Su nombre aparecería en materiales internos, reuniones con clientes